sábado, 18 de febrero de 2012

Escritor, homicida, juez de paz, diplomático, rioplatense, suicida y remero

Horacio Quiroga murió en Buenos Aires un 18 de febrero de 1937.

Su biógrafos nos cuentan que aquejado por el dolor de un cáncer de próstata ya intratable se suicida en el Hospital de Clínicas hace hoy 75 años.

"...Allá abajo, sobre el río de oro, la canoa derivaba velozmente, girando a ratos sobre sí misma ante el borbollón de un remolino. El hombre que iba en ella se sentía cada vez mejor, y pensaba entretanto en el tiempo justo que había pasado sin ver a su ex patrón Dougald. ¿Tres años? Tal vez no, no tanto. ¿Dos años y nueve meses? Acaso. ¿Ocho meses y medio? Eso sí, seguramente. De pronto sintió que estaba helado hasta el pecho... Párrafos finales del cuento corto "A la deriva".


Cuando Horacio Quiroga escribía de botes y de canoas y de los hombres en ellas sabía de que hablaba, el mismo era un notable remero [de largo aliento] que encaraba el Paraná y sus afluentes en Misiones y Formosa en jornadas de horas e interminables kilómetros.

Quiroga remando: Foto tomada de lejaníascenizografas Diario El Litoral

Aún recuerdo [con terror] algunos de sus cuentos: El Almohadón de Plumas, La Gallina degollada,... Otros textos de Horacio Quiroga en Biblioteca Virtual Latinoamericana.